ILUSTRACIONES

Aqui hay una variedad de ilustraciones, con imagen de fondo que le hemos adaptado. ESPERAMOS LES GUSTEN.

PREDICADOR VANIDOSO

1 Tim. 3:1, 2, 6, 7; 4:7, 12, 15, 16; 6:3, 4, 11, 14; 2 Tim. 2:15, 23, 24, 25; 3:2–5; Tito 1:7–9; 3:8, 9.

El sermón fue una obra maestra. Los comentarios de los feligreses confirmaron lo que yo ya sabía: había estado estupendo. La última persona en salir fue una dama de edad muy avanzada.

—¿Le han dicho a usted alguna vez que es una maravilla? —me preguntó con suavidad.

En el “no” con que le contesté no había el menor vestigio de convicción.

—Pues entonces —me dijo— ¿de dónde sacó usted la idea de que lo es?—Selecciones del Reader’s Digest.

COMO PERJUDICAR A LA IGLESIA

Sal. 11:4; 27:4; 65:4; 84:10; 93:5; 122:1; Ecl. 5:1; Hab. 2:20; Mat. 21:13; Mar. 11:17; Jn. 3:1; Hch. 2:46, 47; 1 Cor. 5:1–7; 6:1–11; 11:16; 14:33; Heb. 10:25; Jd. 19; Apoc. 2:20–23.

  • En primer lugar; ¡No vengas!
  • Si vienes, ¡ven tarde¡
  • Al venir, ¡ven de mal humor¡
  • Al salir de la reunión, pregúntate: ¿Qué valía todo esto?
  • ¡No aceptes nunca un cargo en la congregación! Vale más seguir criticando a los demás.
  • ¡Visita a las otras congregaciones a cada rato para enseñarle al predicador que él no es quien te manda! Hay que guardar la independencia.
  • ¡Haz que el predicador gane su dinero! ¡Deja que él haga todo el trabajo!
  • Al acudir al edificio de reunión, siéntate muy atrás, cerca de la puerta. ¡No cantes! O si cantas, ¡canta muy destemplado¡
  • ¡No des ofrenda! ¡Espera por lo menos hasta haber recibido lo que tu dinero vale!
  • ¡No animes al predicador! Si te gusta el sermón, ¡cállate pues muchos predicadores se perjudican por causa de la adulación. ¡No permitas que la sangre de él esté sobre tus manos!
  • ¡Cuenta las faltas de tu predicador a todos los que te visiten! ¿Quién sabe si de otra manera ellos lo descubrirán?
  • ¡No traigas nunca a nadie contigo a la iglesia! No hagas nada para ganar a otros miembros nuevos!
  • Si hay algunos miembros animados que sirven en su congregación y que trabajan por ella, ¡no dejes de protestar contra esa asociación exclusivista!
  • Si tu congregación por mala fortuna es una iglesia feliz y armoniosa, condénala por su tibieza, indiferencia y falta de celo.

Cooperando como se sugiere arriba, tú perjudicarás por seguro a la iglesia.—Noticiero de la Fe. (nueva adaptación del original)

COMO EMBELLECER TU ALMA‏

El limpiador de tu alma es el perdón.
Deberás usarlo todo el tiempo, apenas veas una impureza, aplícalo.
No te acuestes nunca sin haber pedido perdón y sin haber perdonado.
El resultado será que en paz te acostaras y asimismo dormirás y
tu sueño te sustentará.

La hidratante de tu alma es la oración.
Si no hidratas la piel de tu rostro, se marchita. Así, si no oras, tu alma se reseca.
Pero a medida que confías en Dios , el afán y la ansiedad desaparecen,
y aprendes a reposar y esperar en el Señor.

La tonificante de tu alma es la alabanza.
Cuando alabas a Dios y vuelves a El tus pensamientos, cuando te olvidas de ti mismo, sin egoísmo en tu corazón, quedas libre para que Dios ponga en tí su gozo.

La nutritiva de tu alma es la Palabra.
Así como en lo físico no puedes vivir sin alimentos, tu alma necesita el alimento de la Palabra de Dios. Cuando te alimentas con la Palabra, la debilidad y la confusión desaparecen. Serás como árbol plantado junto a corrientes de agua.

El protector de tu alma es la coraza de la fé.
Con la fé te protegerás de las inclemencias de la vida, mirarás por encima de las circunstancias y pasarás victoriosa en medio de las pruebas. A través de tí, Dios moverá montañas y alcanzarás a otros para gloria de Dios.

Si usas a diario estos productos de belleza, tu ALMA se mantendrá limpia y tu CORAZÓN será puro.


SU HNO. ARCENIO.
BYE

EL TONTO

Prov. 12:16.

Juan Wesley iba una vez manejando su coche, cuando un incrédulo que lo conocía y hostigaba apareció en su propio coche, del otro lado del camino, e intencionalmente ocupó el centro de la calzada obligando al predicador a pasar peligrosamente junto a la cuneta. —¡Yo no dejo el lugar a los tontos! —exclamó el incrédulo—. Pues yo sí —repuso tranquilamente Wesley, y siguió su camino.

HENRY W. BEECHER Y EL “TONTO”

Prov. 15:21.

Henry Ward Beecher recibió en un sobre un pedazo de papel en el cual estaba escrita únicamente la palabra: “TONTO”. Seguramente la intención era ofender al señor Beecher; pero el gran predicador se dirigió a la congregación y le dijo: “He recibido muchas cartas en las cuales ha habido algún mensaje, aunque quienes me las han enviado no han firmado con su nombre; pero esta es la primera ocasión en que recibo una carta con firma y sin mensaje; la firma dice: “Tonto”.

OYO EL SERMON Y QUERIA VIVIRLO

Luc. 6:46; Rom. 2:13; Stg. 1:22, 23, 25.

Cuando una anciana salía de la iglesia, una amiga la encontró y le preguntó: —¿Ya terminó el sermón?

—No —respondió la anciana—, ya lo predicaron, perono se ha terminado. Ahora voy a hacer mi parte del sermón, a vivirlo.—El Heraldo de Santidad.