A LOS QUE CREEN EN MI NOMBRE MARCOS 16:14-20

Para una mejor comprensión del asunto es altamente recomendable leer esta entrada  junto con: La imposición de manos por los apóstoles Hechos 8 y El fin de los dones milagrosos 1 Corintos 13:1-13. Recuerde que no podemos dictar una doctrina en base a un texto solamente, necesitamos leer y considerar no solo su contexto inmediato sino también su contexto remoto. 

Quién está hablando? A quién se lo está diciendo? Cuáles son las circunstancias en las que se habla? etc. Son preguntas importantes cuando estudiamos un texto.

Curiosamente algunos llaman al libro de Marcos “el libro de las maravillas”, ya que Marcos está lleno de milagros.

Muchos hoy en día usan Marcos 16:17 para argumentar que los milagros se pueden llevar  a cabo hoy por aquellos que creen en el Señor. Llegar a esta conclusión es llegar a una conclusión que no es respaldada por las Escrituras.
Veamos lo que Está escrito:

Marcos  16:17-18 dice, “Y estas señales seguirán a los que creen: En mi nombre echarán fuera demonios; hablarán nuevas lenguas; tomarán en las manos serpientes, y si bebieren cosa mortífera, no les hará daño; sobre los enfermos pondrán sus manos, y sanarán.”

Este es uno de los pasajes más usados para probar, según algunos, que en estos días se pueden llevar a cabo los milagros, y todo lo que este pasaje menciona. Pero si miramos detalladamente en el contexto, podremos ver claramente que este pasaje, y este poder  solamente se aplica a los apóstoles.

Para poder explicar este pasaje debemos de observar su contexto, y a quién se estaban dirigiendo estas  palabras. Observemos algunos puntos muy importantes para poder entender esto.

  1. Jesús se aparece a sus discípulos v. 14.
  1. ¿Cuál era el problema que los discípulos tenían?

Respuesta: Incredulidad, dureza de corazón v. 14 – No creían a los que le habían visto resucitado v. 14.

  1. Jesús da la gran comisión a sus discípulos v. 15-16.
  1. Estas señales seguirán a los que creyeren v. 17-18.
  1. Después que Jesús habló a sus discípulos se fue al cielo v. 19.
  1. Los discípulos predicaron en todas partes v. 20.
  1. El Señor les ayudaba a los discípulos (los once v. 14) confirmando la Palabra con las señales que le seguían v. 20.

En este contexto podemos observar como Jesús habla con sus discípulos y no con todo el mundo en general.  Este poder de echar fuera demonios, hablar en lenguas, tomar serpientes, beber cosas mortíferas, y sanar a los enfermos sólo fue dado a los apóstoles y no a todo el mundo en general.  Pero muchos dicen que los versículos  17-18 pueden ser practicados por aquellos que creen en Jesús, sin embargo, si este fuera el caso, todos nosotros pudiéramos hacer señales y milagros, pero, sin embargo no lo es, ya que Jesús estaba hablando con aquellos discípulos que dudaban, y tenían un corazón de incredulidad.

Otro punto muy importante en el contexto de Marcos 16:14-20 es el que encontramos  en el verso 20 donde menciona el pronombre “ellos” ¿Quiénes son ellos a los cuales el Señor ayudaba confirmando la Palabra con las señales que seguían?  Para saber quienes son ellos debemos de ir al verso 14 donde dice, “Finalmente se apareció a los once mismos” Estos once son los que se mencionan en el verso 20, y ellos eran los únicos que podían  hacer estas señales que mencionan los versos 17-18.  Claro, debemos de recordar que el apóstol Pablo también podía hacer estas señales.

Fuente original: regresandoalabiblia.com

LA IMPOSICIÓN DE MANOS POR LOS APÓSTOLES (HECHOS 8)

En este capítulo podemos observar la limitación de los dones milagrosos donde claramente  se entiende que los milagros se podían llevar a cabo por aquellos a los cuales los apóstoles imponían sus manos, la limitante es que las personas que recibían la imposición de manos de los apóstoles  no podían imponer las manos a otros para que estos terceros tuvieran el don de hacer milagros.

Todos aquellos que profesan hacer milagros y hablar en lenguas hoy día, deben de hacerlo por la  imposición de las manos de los apóstoles, de otra manera, no pueden llevar esto a cabo en conformidad con las Escrituras.

Hoy en día ya no hay apóstoles de Cristo cómo los elegidos por el Señor mismo, y por consiguiente según los relatos bíblicos, nadie tiene estos poderes milagrosos.

Hechos 8 nos muestra que para poder hacer señales y milagros es necesario  la imposición de las manos de los apóstoles. Observemos que mientras Felipe predicaba en Samaria V. 5.

  1. Hacía señales  en  presencia  de  los  oyentes  para  confirmar  la Palabra v. 7.(Éste es el propósito genuino de los milagros)
  2. Cuando creyeron el mensaje de Felipe (el evangelio), muchos se bautizaban v. 12.
  3. Simón, el que ejercía la magia, creyó en el evangelio y se bautizó v. 13.
  4. Simón estaba con Felipe viendo las señales y grandes milagros que éste hacía v. 13.
  5. Los apóstoles en Jerusalén se enteraron que el evangelio había sido predicado en Samaria v. 14.
  6. Los apóstoles enviaron a Pedro y a Juan a Samaria, (estos dos eran apóstoles y tenían el poder del Espíritu Santo para hacer milagros e imponer las manos).
  7. Pedro y Juan vinieron y oraron por los creyentes de Samaria para que recibiesen el Espíritu Santo v. 15.
  8. Pedro y Juan impusieron las manos sobre los creyentes para que recibiesen el Espíritu Santo v. 17.
  9. Simón, el que ejercía la magia, y el cual creyó en el Evangelio se dio cuenta que por medio de la imposición de las manos de los “apóstoles” se daba el Espíritu Santo v. 18.

Observando este contexto detalladamente podemos ver que el poder milagroso,  sólo  podía  llevarse  a  cabo  por  medio  de  la imposición de manos de los apóstoles y no de cualquier otra persona.

Observen claramente estos puntos muy importantes  que necesitamos saber para poder estar convencidos de que este es el caso.

1. Si Felipe  podía  hacer  grandes  señales  y  grandes  milagros  (8:6,  13), entonces, ¿Por qué fue necesario que los apóstoles mandaran a Pedro y a Juan para imponer las manos a estos creyentes para que recibiesen el Espíritu  Santo,  el  cual  los  haría  aptos  para  poder  hacer  señales  y milagros para confirmar la Palabra?

2. La respuesta es simple: Sólo los apóstoles podían transmitir el don de hacer milagros a otros creyentes, y no los creyentes a los cuales se les imponían las manos.

3. Felipe ya podía hacer milagros y señale La pregunta es, ¿Por qué no impuso él las  manos a estos creyentes en Samaria para que pudiesen recibir el Espíritu Santo?

4. La respuesta es simple: Sólo los apóstoles podían hacer esto, porque sólo ellos habían recibido el Espíritu Santo en el día de Pentecostés, pues fue a ellos a quienes se les dio la promesa de recibir ese poder (Hechos 2).  Por esta razón fue necesario que se mandase a Pedro y a Juan para que pudieran transmitir este poder que sólo los apóstoles tenían.

Por lógica los milagros cesaron de existir cuando el último apóstol murió, y también cuando  aquellos a los cuales los apóstoles impusieron sus manos murieron.

Hoy en día no tenemos ningún apóstol con vida, por lo tanto, ese poder ya no puede ser transmitido a ninguna persona en el presente ni tampoco es necesario.

Con esto concluimos que los milagros, señales, y el hablar en lenguas ya no se pueden practicar por nadie, ya que nadie tiene este poder que el Espíritu Santo dio en el primer siglo.

El Espíritu Santo sólo puede ser transmitido ya sea por la  imposición de las manos de los apóstoles, o por la operación directa del Espíritu Santo. Ambos medios ya no se llevan a cabo hoy.
Nota: Existe otro tipo de imposición de manos mencionado, ésta no es una imposición de mano milagrosa sino de encomienda para determinado trabajo (Hech. 6:6; 9:17,18;13:3, 1 Ti. 4:14; 5:22)

Texto adaptado del original regresandoalabiblia.com

por Willie Alvarenga

EL FINAL DE LOS DONES MILAGROSOS 1 CORINTIOS 13:1-13

Este capítulo habla acerca de la excelencia del amor, y en estos versos también encontramos evidencia que comprueba que las profecías, lenguas, y ciencia se acabarían. El texto dice claramente lo siguiente, “en parte conocemos, y en parte profetizamos; más cuando venga lo perfecto, entonces lo que es en parte se acabará.”

El verso 8 nos muestra claramente que estas cosas se acabarían. Hacemos la pregunta, ¿Qué cosas?

1. Las profecías (Strong’s Greek 4394) PROPHETEIA προφητειαι— Un discurso emanado de una inspiración divina y declara el propósito de Dios (Diccionario de palabras griegas Thayer).
2. Las lenguas (Strong’s Greek 1100) GLOSSA γλωσσαι— La lengua, un miembro del cuerpo, un órgano del habla. Una lengua; el idioma o dialecto hablado por personas distintas de otras naciones (Diccionario de palabras griegas Thayer).
a. La Reina Valera usa la palabra “lengua extraña” en 1 Corintios 14:4, sin embargo puede verificar en una biblia interlineal español – griego la palabra “extraña” no se encuentra en el texto griego, por lo tanto, no puede ser referencia a otra cosa diferente de lo que la Biblia ya nos ha mostrado en Hechos 2:4-8.

b. El don de hablar en lenguas sólo podía ser impartido por medio de la imposición de manos de los apóstoles de Cristo (Ro. 1:11; 2 Ti. 1:6; Hechos 8:14-17).
c. Pablo aclara que son idiomas los que están siendo considerados en 1 Corintios 14.

d. Los siguientes pasajes comprueban esto: 1 Co. 14:10-11 & 1 Co. 14:21. En estos pasajes, son idiomas los que están siendo considerados.

3. La ciencia (Strong’s Greek 1108) GNOSIS γνωσις— Conocimiento en general, inteligencia. En este contexto conocimiento por inspiración divina (Diccionario de palabras griegas Thayer).

Las Escrituras nos dicen claramente que esta lista se acabaría (13:8) y que llegaría el tiempo en que ya no se practicarían. Si las personas hoy en día dicen que todavía hablan en lenguas y hacen milagros y profetizan, entonces debe de haber algún argumento que usan para poder probar esto. El argumento que usan es que la frase “cuando venga lo perfecto entonces lo que es en parte se acabará” es referencia a Jesús, y no a la completa revelación de Dios para los hombres, esto es, “La Biblia”.
Consideremos algo muy importante acerca de esta frase “Lo perfecto”. Para ello tendremos que ir al griego, idioma que se utilizó para escribir el Nuevo Testamento.

1. La frase “Lo perfecto” es TO TELEION. το→lo τελειον→ completo

A. El artículo “lo” es un artículo neutral, y no se refiere a personas, sino a un objeto.
B. La frase “Lo perfecto” no puede estarse refiriendo a una persona, sino a un objeto.
C. ¿Cuál es el objeto? Respuesta: La revelación divina que hoy tenemos, la Biblia.
2. ¿Cuál era el propósito de los milagros, lenguas y ciencia en aquellos tiempos?
A. Su propósito fue confirmar la Palabra de Dios y asistir a la Iglesia en su infancia espiritual. Mr 16:20
Una persona que escuchaba el mensaje de hombres galileos estaría un tanto incrédula, al ver las maravillas que estos hombres hacían ellos podían estar seguros que Dios estaba con ellos. Al haber una iglesia que se estaba extendiendo era común que en alguna congregación se necesitara alguien que hablara varios idiomas y varios que supieran traducir esos idiomas para lograr que todos fueran edificados, necesitaban quién les revelara la voluntad de Dios y no tenían la biblia que nosotros tenemos, sino que aún estaba en proceso.
B. Hoy en día tenemos la completa revelación de Dios para la humanidad, y su palabra nos enseña claramente que “todas las cosas que pertenecen a la vida y a la piedad nos han sido dadas por su divino poder, mediante el conocimiento de aquel que nos llamó por su gloria y excelencia” (2 P. 1:3).
Ya no se necesita un don de profecía o de ciencia, pues qué más necesitamos saber si todo lo que nos concierne ya ha sido revelado?
C. Aparte de esto, Judas 3 nos enseña que la fe ha sido dada una vez para siempre a los santos. Esto nos muestra claramente que no debemos de esperar otra revelación por parte de Dios, ya que Él nos ha dado todo lo que necesitamos saber para agradarle y hacer Su voluntad.
D. En ninguna parte de las Escrituras encontramos alguna evidencia que nos muestre que Dios sigue dándonos nueva revelación para nosotros; pero sí encontramos Escrituras que nos muestran que ya tenemos lo que necesitamos para conocer lo que debemos de hacer para agradar a Dios (2 Pedro 1:3; Judas 3).
E. Dios equilibra las fuerzas, en el inicio de la iglesia por obviedad no tenían toda la información que hoy
En cuestión de segundos podemos obtener, éstos dones serían como la ley, serviría solo como un ayo por decirlo así hasta que viniera el completo conocimiento de lo relacionado a la vida y a la piedad.
Fueron un medio más no el fin verdadero.

3. Las cosas que hoy en día tenemos escritas en las Escrituras están disponibles para un solo propósito, y este propósito nos lo muestra nuestro Señor Jesucristo en Juan 20:30-31
A. “Hizo además Jesús muchas otras señales en presencia de sus discípulos, las cuales no están escritas en este libro. Pero estas se han escrito para que creáis que Jesús es el Cristo, el Hijo de Dios, y para que creyendo, tengáis vida en su nombre.”
4. No necesitamos más señales o milagros para creer en Cristo, ya que los milagros sirvieron su propósito, y este propósito era mostrarnos a Jesús como el Cristo, el Hijo del Dios viviente.
A. Lo que necesitamos hoy en día es leer más las Escrituras para que veamos lo que Cristo hizo por nosotros en la cruz, muriendo para que tengamos vida eterna. No necesitamos milagros, no necesitamos cosas “sobrenaturales” para desarrollar nuestra fe en Dios, una persona que con corazón sincero se acerca a las sagradas Escrituras encontrará en ellas la completa voluntad de Dios.

El apóstol Pablo nos invita a enfocar nuestra vista en el amor, el don de Dios para la humanidad, nadie quiere afanarse a algo que sabe que caducará o terminará. Hay gente condiciona los “pseudo” dones milagrosos modernos, algunos dicen que esos supuestos dones no son para todos, solo cierta cantidad de personas dice tener el poder.

Todos podemos vivir el amor de Dios, el amor es para todo el mundo, las sagradas Escrituras nos dicen que “nosotros le amamos a él, porque él nos amó primero” 1 Juan 4:19 y de tal manera nos amó Dios que dio a su Hijo Jesucristo y aún siendo aún pecadores Cristo murió por nosotros, yo no se usted, pero yo busco un camino más excelente, el amor.

Y ahora permanecen la fe, la esperanza y el amor, estos tres; pero el mayor de ellos es el amor.

Esta es una adaptación del

artículo original por Willie Alvarenga (http://regresandoalabiblia.com/)

De Regreso a clases

Cosas que nuestros jóvenes tienen que saber:

A) Cada año recibes una lista de útiles que necesitaras de regreso a clases, entre calculadoras, libros específicos, uniformes entre otros.

B) De cualquier manera, lo que en realidad más necesitas de regreso a clases no viene en esa lista

                1) La escuela no es hoy lo que solía ser antes.

                2) Los estudiantes no son  como antes.

C) En ésta lección consideraremos algunas cosas que debes llevar de regreso a clases en éste próximo ciclo escolar.

SEGUIR LEYENDO… “AQUÍ”

 

Ayes de Dios

Según la RAE el uso de la palabra “Ay” se usa para expresar muchos y muy diversos movimientos del ánimo, y más ordinariamente aflicción o dolor. Cuando es seguida de la partícula de y un nombre o pronombre, denota pena, temor, conmiseración o amenaza. En la biblia encontramos encontramos las siguientes advertencias:

 

Hay un “ay”… Para los que a lo malo dicen bueno, y a lo bueno malo

Isa. 5:20 ¡Ay de los que a lo malo dicen bueno, y a lo bueno malo; que hacen de la luz tinieblas, y de las tinieblas luz; que ponen lo amargo por dulce, y lo dulce por amargo!

Hay un “ay”… Para los orgullosos

Isa. 5:21 ¡Ay de los sabios en sus propios ojos, y de los que son prudentes delante de sí mismos!

Hay un “ay”… Para los que intentan esconderse de Dios

Isa. 29:15 ¡Ay de los que se esconden de Jehová, encubriendo el consejo, y sus obras están en tinieblas, y dicen: ¿Quién nos ve, y quién nos conoce?

Hay un “ay”… Para los que se apartan de Dios e ignoran su voluntad

Isa. 30:1 ¡Ay de los hijos que se apartan, dice Jehová, para tomar consejo, y no de mí; para cobijarse con cubierta, y no de mi espíritu, añadiendo pecado a pecado!

Hay un “ay”… Para los que ponen su fe en las riquezas

Isa. 31:1 ¡Ay de los que descienden a Egipto por ayuda, y confían en caballos; y su esperanza ponen en carros, porque son muchos, y en jinetes, porque son valientes; y no miran al Santo de Israel, ni buscan a Jehová!

Hay un “ay”… Para los faltos de integridad

Isa. 33:1 ¡Ay de ti, que saqueas, y nunca fuiste saqueado; que haces deslealtad, bien que nadie contra ti la hizo! Cuando acabes de saquear, serás tú saqueado; y cuando acabes de hacer deslealtad, se hará contra ti.

Hay un “ay”… Para los cristianos cómodos

Amos 6:1 ¡Ay de los reposados en Sión, y de los confiados en el monte de Samaria, los notables y principales entre las naciones, a los cuales acude la casa de Israel!

Hay un “ay”… Para los hipócritas

Mat. 23:13 Mas ¡ay de vosotros, escribas y fariseos, hipócritas! porque cerráis el reino de los cielos delante de los hombres; pues ni entráis vosotros, ni dejáis entrar a los que están entrando.

Hay un “ay”… Para los que no testifican por el Señor

1 Cor. 9:16 Pues si anuncio el evangelio, no tengo por qué gloriarme; porque me es impuesta necesidad; y ¡ay de mí si no anunciare el evangelio!

Hay un “ay”… Para los que pasarán por la gran tribulación

Apoc. 12:12 Por lo cual alegraos, cielos, y los que moráis en ellos. ¡Ay de los moradores de la tierra y del mar! porque el diablo ha descendido a vosotros con gran ira, sabiendo que tiene poco tiempo.

Hay un “ay”… Para los malvados

Job 10:15 Si fuere malo, ¡ay de mí! Y si fuere justo, no levantaré mi cabeza, Estando hastiado de deshonra, y de verme afligido.

Isa. 3:11 ¡Ay del impío! Mal le irá, porque según las obras de sus manos le será pagado.

Hay un “ay”… Para los bebedores de vino

Prov. 23:29-35 ¿Para quién será el ay? ¿Para quién el dolor? ¿Para quién las rencillas? ¿Para quién las quejas? ¿Para quién las heridas en balde? ¿Para quién lo amoratado de los ojos? Para los que se detienen mucho en el vino, Para los que van buscando la mistura. No mires al vino cuando rojea, Cuando resplandece su color en la copa. Se entra suavemente; Mas al fin como serpiente morderá, Y como áspid dará dolor. Tus ojos mirarán cosas extrañas, Y tu corazón hablará perversidades. Serás como el que yace en medio del mar, O como el que está en la punta de un mastelero. Y dirás: Me hirieron, mas no me dolió; Me azotaron, mas no lo sentí; Cuando despertare, aún lo volveré a buscar.

Isa. 5:11 ¡Ay de los que se levantan de mañana para seguir la embriaguez; que se están hasta la noche, hasta que el vino los enciende!

Isa. 5:22 ¡Ay de los que son valientes para beber vino, y hombres fuertes para mezclar bebida;

Hab. 2:15 ¡Ay del que da de beber a su prójimo! ¡Ay de ti, que le acercas tu hiel, y le embriagas para mirar su desnudez!

La perseverancia

Y perseveraban en la doctrina de los apóstoles, en la comunión unos con otros, en el partimiento del pan y en las oraciones. HECHOS 2:42

 

La perseverancia es una de las cualidades que se destaca en la vida de los primeros cristianos. Perseveraban en la doctrina, en la comunión, en el estar juntos en el templo, en compartir los alimentos y en la oración. Esta actitud de vivir la vida cristiana los mantenía unidos, fuertes en el Señor y llenos de fe. Como resultado, otros se añadían a la iglesia y disfrutaban del favor de todo el pueblo.

Los diccionarios nos explican que una persona es perseverante cuando persiste en algo con el mismo ánimo que cuando lo inició. Que es constante en su accionar. Que su entusiasmo no decae a pesar del tiempo o de las dificultades con que se enfrente.

El asunto es que en nuestra vida cristiana muchas veces decidimos hacer algo y al poco tiempo hemos decaído. Fácilmente perdemos el entusiasmo y dejamos de hacer lo que nos habíamos propuesto. El resultado es debilidad, poca fe y falta de comunión con Dios. Por ello, el ejemplo de los creyentes del primer siglo es tan fuerte: debemos perseverar en las cosas del Señor. Sólo así experimentaremos sus bendiciones.